ESTANCIAS TURÍSTICAS EN VIVIENDAS

 

Personas físicas o jurídicas que comercializan el uso de viviendas, en principio ideadas para uso residencial, y prestan servicios de alojamiento turístico que se alterna con el uso propio y residencial.

 

El 1 de agosto de 2017 ha entrado en vigor la Ley 6/2017, de 31 de julio, de modificación de la Ley 8/2012, de 19 de julio, del turismo de las Illes Balears, relativa a la comercialización de estancias turísticas en viviendas.

El punto 9 del artículo único modifica el artículo 50 de la Ley 8/2012, de 19 de julio. Su punto 3 queda redactado de la siguiente manera:

"3. Solo se pueden presentar nuevas declaraciones responsables de inicio de actividad de comercialización de estancias turísticas en viviendas y, por lo tanto, llevar a cabo una nueva comercialización turística, si estas declaraciones se refieren a viviendas de uso residencial que estén ubicadas en las zonas declaradas aptas de manera expresa siguiendo el procedimiento previsto en el artículo 5 o delimitadas provisionalmente de acuerdo con lo que prevé el artículo 75, ambos de esta ley".

Por tanto, hasta que no declaren de manera expresa las zonas aptas para la comercialización de estancias turísticas en viviendas, queda prohibida la presentación de nuevas declaraciones responsables de inicio de actividad turística de estancias turísticas en viviendas.

 

PÓLIZA DE SEGURO DE RESPONSABILIDAD CIVIL

POR UN IMPORTE MÍNIMO DE 300.000€

 

La póliza de seguro es obligatoria y tiene que cumplir los requisitos que marca el artículo 107.4 del Decreto 20/2015:

 

4. Al margen de los requisitos mencionados en los puntos anteriores, las empresas comercializadoras de estancias turísticas cumplirán con toda la normativa que les pueda ser aplicable, incluida la fiscal. Asimismo, tendrán una dirección independiente de la vivienda objeto de estancias a los efectos de notificaciones, y deben disponer de una póliza de seguro por un importe mínimo de 300.000 euros, con una fianza máxima de 600 euros por siniestro, que cubra la responsabilidad civil por daños corporales y materiales que puedan sufrir los usuarios de las viviendas durante sus estancias.